Es cuestion de “timing” y resistencia multisectorial. Son muchos conflictos, demasiadas protestas y críticas tan variadas, que van cuestionando esa opción brasileña por la electricidad generada en los rios, que comprende una intervención violenta en la naturaleza y contra poblaciones tradicionales. Las alternativas de generación distribuida – solar, eólica, de biomasa, de biodigestión, de movimientos como las olas o mareas marítimas – están avanzando tan rapidamente que podrán pronto volver obsoletos esos meteoros de la ingeniería que están cayendo sobre la Amazonia. Es una carrera económica, pero también ideológica. No es facil convencer gobernantes y la sociedad de que pasó el tiempo de la energia acuática y centralizada, incluso porque el cambio climático la hace menos eficiente.

Este artículo del Ricardo Abramovay, profesor de la Universidad de São Paulo, presenta una visión de esa afición al pasado. Lamento disponer solo de esa versión en portugués.

http://ricardoabramovay.com/belo-monte-a-idade-da-pedra/